viernes, 5 de abril de 2013


            En el artículo anterior comentábamos que la primera escuela en solicitar la graduación sería la de San Servando y San Germán. En efecto, el maestro Enrique Jiménez Cuenca pediría al Ayuntamiento el cambio; sin embargo, éste implicaban una serie de gastos para adaptar el local a la nueva situación, por ejemplo el levantamiento de tres muros para crear tres espacios, así como tres tarimas para los maestros, tres puertas…gastos que se presupuestaron en dos mil quinientas veintinueve pesetas. Una vez que se efectuaron las divisiones, el único salón de clase que existía se transformó en tres aulas de cincuenta y ocho metros cuadrados.

            Sin embargo, la modificación arrastraría un problema derivado de una mal ejecutada obra: las malas condiciones acústicas de las salas debido a que los muros de separación no llegaban hasta el techo. Este error tardaría muchos años en subsanarse, aún puede que vivan “abuelos” que recuerden esa disposición de las aula en el colegio Manuel Roldán.

            También se ha comentado que muchos niños y niñas de San Fernando asistían a escuelas privadas dado el déficit de colegios públicos. ¿En qué condiciones se encontraban los colegios privados? Para saberlo, podemos recurrir al informe que el Inspector había enviado a la Junta de Instrucción Primaria. Recordemos  por Decreto[1]  qué exigía  la Inspección, en los centros privados:

 vigilar las condiciones higiénicas de los locales e impedir cuanto sea contrario a la moral, Patria y a las leyes:”

             Pues bien, veamos resúmenes de algunos párrafos del escrito:

“En la visita girada a las escuelas privadas se ha visto con honda pena el pésimo material de la mayoría que no responde a las necesidades y adelantos de la ciencia de educar e instruir, sus locales carecen de volumen y forma que determina las instrucciones…”

            Estas instrucciones también estaban recogidas en un Decreto[2], pero continuemos con el oficio:

“… a ésto se agrega las circunstancias de las llamadas Amigas, en centros reducidos e infectos a cargo de personas casi analfabetas y anágrafas…”

            La Amiga era donde los niños y niñas recibían su primera experiencia escolar, el equivalente en la actualidad al segundo ciclo de Infantil o primer ciclo de Primaria La maestra era mayor y usaba el método individual para enseñar la lectura a la docena de niños y niñas que asistían. Además, los alumnos de la Amiga estudiaban el Catecismo y exposición breve de la doctrina cristiana, del padre Gerónimo Ripalda. En San Fernando han existido este tipo de "escuelas" hasta casi 1960

“…se comprenderá lo imperioso de evitar por deber y siquiera por caridad y filantropía, tan anormal situación, vigilando e impidiendo se convierta la enseñanza en puro mercantilismo y orígenes de gérmenes morbosos, de deformidades y de muerte moral y física…”

          Después de esta descripción, adornada por el lenguaje típico de le época, venían una recomendaciones:.

         “…se haga una investigación para precisar el número de escuelas no oficiales que hay en esta Ciudad, ordenando a los dependientes de su autoridad forme relación exacta de todas y reclamen a sus directores o encargados, dimensiones de los locales, nota del profesorado sus título a ecdémicos, matrícula y asistencia, gratuidad, pago mensual por plaza, carácter católico, laico o protestante del Centro y fecha de autorización[3]

          Por estas fechas y por cuestiones socioeconómicas, el absentismo escolar aumentaría en la escuela pública de la Isla, motivado por la necesidad de que el alumnado cambiase su función discente transformándola en laboral, aportando así unas pocas pesetas a la quebrada economía doméstica. Dos fueron los motivos:

          1º. Conflicto en el Arsenal de la Carraca, donde 200 obreros fueron despedidos[4].

          2º. Los pescadores se quejaban, mediante una huelga, del problema de la canalización del río hasta Gallineras. Se pedía la voladura de la barra de Sancti Petri, para dar más seguridad a la navegación.[5]

 



[1] Gaceta de Madrid. Real Decreto de tres de febrero de 1910
[2] Gaceta de Madrid. Real Decreto de 1 de julio de 1905
[3] Archivo Histórico Municipal. Acta de la Junta de Instrucción del 11 de noviembre de 1911
[4] Diario de Cádiz de 1913
[5] Heraldo de San Fernando del 4 de agosto de 1915

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