Escuela Elemental del Trabajo
En 1926, durante el reinado de
Alfonso XIII, se crea un nuevo plan de estudios y las Escuelas Superiores de
Industrias pasan a llamarse Escuelas Industriales, divididas en dos categorías:
Escuelas Elementales del Trabajo, en las que se estudiaría Oficialía Industrial
y Maestría Industrial y Escuelas Superiores del Trabajo, estudiándose Auxiliar
Industrial y Técnico Industrial, en las diferentes ramas de Mecánico,
Eléctrico, Químico, Textil…
San
Fernando en 1926 tenía una población próxima a los treinta mil habitantes,
esto le hacía entrar en la lista de las
ciudades susceptibles por ley de tener una Escuela Elemental de Trabajo. Para
tal fin y al amparo de la normativa[1],
se formaría una comisión integrada por el Alcalde, José Vázquez, el Gobernador
Civil y el Capitán General del Departamento, con el fin de gestionar los
primeros pasos de la citada Escuela. El Ayuntamiento se comprometería a
consignar en su presupuesto diez mil pesetas para el sostenimiento de la misma
y cuatro mil quinientas pesetas más para becas a los alumnos de este Centro.

Pero antes tuvo que constituirse una Junta Local de Enseñanza Industrial[2], presidida por el Alcalde y los siguientes vocales: José Luís Acquaroni Fernández, Diputado provincial; Jacobo Torón, representante de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Cádiz; Manuel Flethes Casso, Capitán de Artillería; Froilán Alonso Barea, Secretario del Ayuntamiento; Salvador Guillén García, Maestro y edil; José María Altero Campo y Antonio Díaz Benito.
El proyecto fundacional de la escuela se daría a conocer
al pueblo de San Fernando mediante un bando de la recién creada Junta y por una
conferencia de Pedro Font de Mora[3].
Tres años tardaría en terminarse el
proyecto. El lugar elegido para su construcción sería la Plaza del Castillo que era conocida popularmente por la plaza del
bacalao debido a la forma triangular que tenía.
La Escuela sería inaugurada el 21 de
diciembre de 1929 y en la década de los cuarenta se terminaría de urbanizar la
Plaza, dotándola de bancos de madera.
[1] Real Decreto del 31 de octubre
de 1914. En su artº 17 se preceptuaba que los municipios de más de veinte mil
habitantes tenían que consignar en su presupuesto la cantidad necesaria para
sostener una Escuela Elemental del Trabajo
[2] Según el artº 10 del Real Decreto
del 16 de octubre de 1925.
[3]Teniente Coronel de la Armada y Comisario
Regio de la Enseñanza Industrial en la provincia de Cádiz. Sería el principal
valedor de la creación de la Escuela.




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