En el artículo anterior
habíamos visto como se proponía la construcción de un nuevo grupo escolar en la
plaza de Quintanilla. Sin embargo, empezaría el curso escolar en 1927 y
Salvador Guillén ( maestro y concejal) recordaba en un Pleno Municipal:
“…Haberse aprobado la construcción
de un grupo escolar, teniendo en cuenta que el estado concede el ochenta por
ciento, según había manifestado la comisión que fue a Madrid para gestionar el
empréstito, sería triste que por abandono o por no estudiar la cuestión con el
cariño que se merece, quedara la población escolar Fernandina sujeta a la
contingencia de malos locales…”[1]
Dos años antes, en 1925, Salvador Guillén había presentado
un escrito al Ayuntamiento, en el que solicitaba una serie de mejoras en la
Instrucción Primaria en San Fernando. Como consecuencia del mismo la Junta de
Enseñanza Primaria del Ayuntamiento acordaría:
1.
Creación de una escuela mixta en la
población rural de extramuros al sur de la Ciudad.
2.
Construcción de un Grupo Escolar en el
casco urbano, en el distrito sexto, compuesto de una escuela de niños y otra de
niñas, de cuatro grados cada una (el Ayuntamiento ya le había dado nombre
Alfonso XIII).
3.
Graduar la escuela de niñas Santa Teresa
(situada en el Grupo Escolar de la Placilla) con seis grados.
Pero acabaría la década de los veinte y aun este tema no
estaba cerrado, tan solo se había desdoblado la escuela de San Teresa, con un local
en la calle Murillo, alquilado en ciento setenta pesetas[2].
Mucho tiempo tuvieron que esperar
los vecinos de la zona sur de San Fernando, además, enviaron un escrito
recordatorio:
“Los que suscriben vecinos de los
lugares Dehesa de Alcudia y Gallineras exponen que nuestro deseos son que nuestra
prole no continúe en el estado en que se desenvuelve, que cuando lleguen a
mayores no tengan que sentir sonrojo del bofetón moral al verse despreciado por
un denigrante analfabetismo… por ello pedimos en estos lugares una escuela de
niños y otra de niñas…”
Al no tener respuesta de este escrito, enviaron otro.
“…Pero
si de momento no fuera posible la creación de dos centros de enseñanza, hágase
lo posible para que se lleve a efecto la de niñas y la razones obvia. Las niñas
por razón de sexo, en modo alguno pueden ir a San Fernando haciendo un recorrido
de tres kilómetros en días caliginosos o de fríos intensos y lluvias
torrenciales…”
El Alcalde, en un Pleno Municipal, recomendaría la
posibilidad de atender la petición de estos vecinos:
“…De haber posibilidades, sería
interesante implantar en el citado extramuros un ensayo de Escuela Rural, como
la que se encuentra en el campo de Jerez…se podría desdoblar una escuela de
niñas y llevarla a aquellos lugares, pues la primera que se encuentra es la de
la calle Conde de Romanones…”
Sin
embargo, una vez más, la instancia de los colonos de gallinera, así como la
intención de la Alcaldía, quedó en el olvido.

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