Comentamos en la entrada anterior que el Ayuntamiento de
San Fernando tenía en su poder un proyecto para la construcción de una escuela
para niños y niñas en la Placilla Vieja y que esta institución de enseñanza
después sería conocida como colegio Manuel Roldán o la Placilla. ¿por qué estos
nombres?
La Placilla Vieja
aparece como tal en las crónicas de la Isla en el año 1809 como el lugar donde
se había establecido un mercado para el abastecimiento de las tropas que
defendían el puente Zuazo contra el ataque del ejército francés. Este punto,
junto con otros, constituía la segunda línea de fortificación contra el
ejército de Napoleón. En ella servían trescientos veinte hombres, contingente
suficiente para justificar la zona destinada a intendencia. Continuó el mercado
hasta el año 1813[1].
Es un dato curioso la falta de alineación de la fachada
posterior del colegio con el resto de las casas de la calle Marconi, aunque
ésta guarda una relación de paralelismo con el frontal de la Iglesia de La
Pastora. Este hecho ya se discutiría en el cabildo celebrado el 19 de octubre
de 1888, presentando el tema el concejal Basílio Pérez.[2]
La Placilla Vieja, situada en la misma zona que la
capitanía de la Armada, ha visto como su estructura ha cambiado a lo largo del
tiempo por razones de relación con aquella, esto quedó reflejado en varios
intercambios epistolares entre la autoridad municipal y la responsable del
Departamento Marítimo[3].
Manuel Roldán y
Ramos tuvo relación con el Ayuntamiento de San Fernando desde el 21 de
julio de 1883 fecha en la que, por veinte votos, sería elegido primer Teniente
de Alcalde. Años después sería nombrado Alcalde.
Recurriremos al discurso que pronunció el edil Mora y
Cortés el 5 de octubre de 1880, cuyo objetivo era solicitar el título de Hijo
Predilecto de San Fernando para Manuel Roldán, debido a las mejoras en la Isla
promovidas por este Alcalde[4]:
”…Allá el elegante y suntuoso paseo
de la Glorieta que llama la atención de propios y extraños e impresiona
gratamente a los que vienen a visitarnos por aquella parte de la población…”
“…la casa matadero que siendo desde
tiempo inmemorable un foco de infección peligrosísimo en todo tiempo y muy
especialmente en épocas endémicas, se haya hoy completamente renovada y en las
mejores condiciones higiénicas…”
“…el cementerio que ha sufrido y aún
tiene que sufrir interesantes reformas, ostentando su elegante y severa fachada
que da testimonio de que este municipio no solo atiende la comodidad de los
vivos sino que también se acuerda de los que reposan en paz en los sepulcros…”
Otra mejoras propuestas por el Alcalde Manuel Roldán,
además de ser el impulsor de la escuela de niños y niñas, serían: la
terminación de la Casa Consistorial y la
traída y canalización del agua potable. Sin embargo, a pesar de todas estas
iniciativas, su retrato no sería colgado en la sala de sesiones del Ayuntamiento
hasta el año 1926 a propuesta del concejal Alfonso Serrano Carmona.
Por tanto, se justifica el nombre dado al colegio,
primero de forma popular, Colegio de la Placilla y, después con el nombre
oficial: Colegio Público Manuel Roldán.

