viernes, 22 de febrero de 2013


            Comentamos en la entrada anterior que el Ayuntamiento de San Fernando tenía en su poder un proyecto para la construcción de una escuela para niños y niñas en la Placilla Vieja y que esta institución de enseñanza después sería conocida como colegio Manuel Roldán o la Placilla. ¿por qué estos nombres?
            La Placilla Vieja aparece como tal en las crónicas de la Isla en el año 1809 como el lugar donde se había establecido un mercado para el abastecimiento de las tropas que defendían el puente Zuazo contra el ataque del ejército francés. Este punto, junto con otros, constituía la segunda línea de fortificación contra el ejército de Napoleón. En ella servían trescientos veinte hombres, contingente suficiente para justificar la zona destinada a intendencia. Continuó el mercado hasta el año 1813[1].
            Es un dato curioso la falta de alineación de la fachada posterior del colegio con el resto de las casas de la calle Marconi, aunque ésta guarda una relación de paralelismo con el frontal de la Iglesia de La Pastora. Este hecho ya se discutiría en el cabildo celebrado el 19 de octubre de 1888, presentando el tema el concejal Basílio Pérez.[2]
            La Placilla Vieja, situada en la misma zona que la capitanía de la Armada, ha visto como su estructura ha cambiado a lo largo del tiempo por razones de relación con aquella, esto quedó reflejado en varios intercambios epistolares entre la autoridad municipal y la responsable del Departamento Marítimo[3].
            Manuel Roldán y Ramos tuvo relación con el Ayuntamiento de San Fernando desde el 21 de julio de 1883 fecha en la que, por veinte votos, sería elegido primer Teniente de Alcalde. Años después sería nombrado Alcalde.
            Recurriremos al discurso que pronunció el edil Mora y Cortés el 5 de octubre de 1880, cuyo objetivo era solicitar el título de Hijo Predilecto de San Fernando para Manuel Roldán, debido a las mejoras en la Isla promovidas por este Alcalde[4]:
            ”…Allá el elegante y suntuoso paseo de la Glorieta que llama la atención de propios y extraños e impresiona gratamente a los que vienen a visitarnos por aquella parte de la población…”
            “…la casa matadero que siendo desde tiempo inmemorable un foco de infección peligrosísimo en todo tiempo y muy especialmente en épocas endémicas, se haya hoy completamente renovada y en las mejores condiciones higiénicas…”
            “…el cementerio que ha sufrido y aún tiene que sufrir interesantes reformas, ostentando su elegante y severa fachada que da testimonio de que este municipio no solo atiende la comodidad de los vivos sino que también se acuerda de los que reposan en paz en los sepulcros…”
            Otra mejoras propuestas por el Alcalde Manuel Roldán, además de ser el impulsor de la escuela de niños y niñas, serían: la terminación de la Casa Consistorial y  la traída y canalización del agua potable. Sin embargo, a pesar de todas estas iniciativas, su retrato no sería colgado en la sala de sesiones del Ayuntamiento hasta el año 1926 a propuesta del concejal Alfonso Serrano Carmona.
            Por tanto, se justifica el nombre dado al colegio, primero de forma popular, Colegio de la Placilla y, después con el nombre oficial: Colegio Público Manuel Roldán.


[1] Páez Fernández,M. La instrucción Pública en San Fernando: 1851-1891. 1989., págs 43
[2] Archivo Histórico Municipal (A.H.M.) de San Fernando. Acta capitular, libro nº 122
[3] Ver Páez Fernández,M. Opus cit. Págs. 43-44
[4] A.H.M. de San Fernando. Acta capitular, libro nº 114

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