Después del paréntesis de la entrada anterior dedicada a
las escuelas de adultos y de idiomas, vamos a continuar con la narración de la
Instrucción pública en San Fernando.
En 1869 existían tres escuelas de niños y una de niñas.
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Regentada por
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Año de nombramiento
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Manuel
Ortiz Montes (adultos)
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18
de marzo de 1854
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José
Narciso Cayetano
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21
de noviembre de 1861
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Servando
Germán
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17
de octubre de 1864
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Dolores
Chapela ( escuela de niñas)
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12
de enero de 1852
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Por enfermedad, Dolores Chapela sería sustituida en la
escuela de niñas por Margarita Ortiz Campo, ocurría ésto el veintiséis de abril
de 1880.
Estas escuelas no eran suficientes para recibir a la
cantidad de niños y niñas necesitados
de instrucción, como lo prueba el escrito que un vecino de la Casería de Ossio
envió al Ayuntamiento: “…haciendo
presente lo desatendida que se encuentra
en aquel barrio la instrucción pública, tan necesaria a la juventud,
cuanto que de ella resulta la moral y las demás medidas que elevan al individuo
y le abren las puertas a la sociedad…”. La petición caería en saco roto,
pero un año después sería la iniciativa privada la que apoyaría esta demanda.
En efecto, Pedro de la Sierra Villa, Presidente de la Asociación Católica de la
Isla, solicitaba una subvención para los gastos que ocasionaría la creación de
dos escuelas. Argumentaba en su escrito al Ayuntamiento que”…sembrándose en la actualidad doctrinas erróneas con las que se hace
perder la fe, introducir la discordia
hasta en las familias, creo un deber ineludible llamar la atención al
Ayuntamiento sobre este punto y hacerle presente que con el objeto de que las
doctrinas protestantes que hoy se difunden en la localidad no lleguen al apogeo
que nunca debieron tener, cuya circunstancias es debida a la ignorancia de
nuestros jóvenes…”.
Esta vez, el
Cabildo se daría por enterado y acordaría librar un presupuesto anual de mil
quinientas pesetas para este fin.
Para entender la petición de la Asociación Católica
habría que repasar la historia de España en aquellos momentos. Las vicisitudes del cambio político,
social, cultural y religioso en Europa durante el siglo XIX debilitaron la
posición de la Iglesia católica en mucho países donde ésta había venido hasta
entonces disfrutando de una posición privilegiada. Los ataques de los
movimientos reformadores y las nuevas condiciones de la vida política hacían
insuficiente las formas tradicionales de defensa de los intereses y de la
libertad de la Iglesia, y la necesidad de respuesta alumbró el surgimiento de asociaciones
para tal fin fundadas y dirigidas por laicos.
En España el
movimiento del asociacionismo católico entra en acción para responder a lo que
se percibían como ataques anticlericales del sexenio revolucionario (1868-1874)[1].
Durante la I República (febrero de 1873
– diciembre de 1874)
Cádiz se declaró cantón independiente desde el 19 de julio
de 1873,
hasta el 4 de agosto del mismo año, cuando entraron en la
ciudad las tropas del General Pavía[2]
Cádiz veía como el anticlericalismo se apoderaba de sus
calles:
- Pese a la oposición de muchos,
y a pesar de las peticiones para que no se haga, se derribó el convento de
Candelaria, desalojando antes a las 21 religiosas agustinas que lo
ocupaban.
- Se derribó también la capilla
del Pópulo y el convento de la Merced.
- Se cambiaron los nombres de las
calles y plazas con referencias religiosas y se retiraron todas las
imágenes religiosas de los lugares públicos.
- Se incautó el convento de Santa
Catalina, llevando sus cuadros (varios de Murillo) al
Museo Provincial. Así como el convento de San Francisco.
El
eco de estas medidas llegarían a San Fernando hasta tal punto que las” Monjas de la enseñanza”, Compañía de
María, temieron correr la misma suerte de las religiosas gaditanas. En efecto,
el día 8 de diciembre niñas y monjas vieron como los propios cantonales
protegían el convento ante la orden de expulsión. Sin embargo, El grito de “ a
estas monjas no se les hace ná que a mi chiquilla le dieron el año pasao un
vestío” y el pregón de los cantonales propagándo a coro la bondad de las
monjas, sirvieron para que, meses más tarde, las religiosas pudieran continuar con la enseñanza[3].
[1]
La Rebelión cantonal
(o Revolución cantonal) fue una insurrección que tuvo lugar durante la Primera República
Española entre
julio de 1873 y enero de 1874. Sus protagonistas fueron los republicanos
federales "intransigentes"
que querían instaurar inmediatamente la República Federal de abajo arriba sin
esperar a que las Cortes Constituyentes elaboraran y aprobaran la nueva Constitución Federal, tal y como defendía el
presidente del Poder Ejecutivo de la República Francisco Pi y
Margall, apoyado
por los sectores "centrista" y "moderado" del Partido
Republicano Federal
[2]
http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_C%C3%A1diz
[3] Clavijo
S. La ciudad de San Fernando. 1961. Pág 243-244

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