viernes, 8 de febrero de 2013


            Después del paréntesis de la entrada anterior dedicada a las escuelas de adultos y de idiomas, vamos a continuar con la narración de la Instrucción pública en San Fernando.
            En 1869 existían tres escuelas de niños y una de niñas.
Regentada por
Año de nombramiento
Manuel Ortiz Montes (adultos)
18 de marzo de 1854
José Narciso Cayetano
21 de noviembre de 1861
Servando Germán
17 de octubre de 1864
Dolores Chapela ( escuela de niñas)
12 de enero de 1852

            Por enfermedad, Dolores Chapela sería sustituida en la escuela de niñas por Margarita Ortiz Campo, ocurría ésto el veintiséis de abril de 1880.
            Estas escuelas no eran suficientes para recibir a la cantidad de niños y niñas   necesitados de instrucción, como lo prueba el escrito que un vecino de la Casería de Ossio envió al Ayuntamiento: “…haciendo presente lo desatendida que se encuentra  en aquel barrio la instrucción pública, tan necesaria a la juventud, cuanto que de ella resulta la moral y las demás medidas que elevan al individuo y le abren las puertas a la sociedad…”. La petición caería en saco roto, pero un año después sería la iniciativa privada la que apoyaría esta demanda. En efecto, Pedro de la Sierra Villa, Presidente de la Asociación Católica de la Isla, solicitaba una subvención para los gastos que ocasionaría la creación de dos escuelas. Argumentaba en su escrito al Ayuntamiento que”…sembrándose en la actualidad doctrinas erróneas con las que se hace perder la fe, introducir  la discordia hasta en las familias, creo un deber ineludible llamar la atención al Ayuntamiento sobre este punto y hacerle presente que con el objeto de que las doctrinas protestantes que hoy se difunden en la localidad no lleguen al apogeo que nunca debieron tener, cuya circunstancias es debida a la ignorancia de nuestros jóvenes…”.
            Esta vez, el Cabildo se daría por enterado y acordaría librar un presupuesto anual de mil quinientas pesetas para este fin.
            Para entender la petición de la Asociación Católica habría que repasar la historia de España en aquellos momentos. Las vicisitudes del cambio político, social, cultural y religioso en Europa durante el siglo XIX debilitaron la posición de la Iglesia católica en mucho países donde ésta había venido hasta entonces disfrutando de una posición privilegiada. Los ataques de los movimientos reformadores y las nuevas condiciones de la vida política hacían insuficiente las formas tradicionales de defensa de los intereses y de la libertad de la Iglesia, y la necesidad de respuesta alumbró el surgimiento de asociaciones para tal fin fundadas y dirigidas por laicos.
            En España el movimiento del asociacionismo católico entra en acción para responder a lo que se percibían como ataques anticlericales del sexenio revolucionario (1868-1874)[1].
            Durante la I República (febrero de 1873 – diciembre de 1874) Cádiz se declaró cantón independiente desde el 19 de julio de 1873, hasta el 4 de agosto del mismo año, cuando entraron en la ciudad las tropas del General Pavía[2] 
            Cádiz veía como el anticlericalismo se apoderaba de sus calles:
  • Pese a la oposición de muchos, y a pesar de las peticiones para que no se haga, se derribó el convento de Candelaria, desalojando antes a las 21 religiosas agustinas que lo ocupaban.
  • Se derribó también la capilla del Pópulo y el convento de la Merced.
  • Se cambiaron los nombres de las calles y plazas con referencias religiosas y se retiraron todas las imágenes religiosas de los lugares públicos.
  • Se incautó el convento de Santa Catalina, llevando sus cuadros (varios de Murillo) al Museo Provincial. Así como el convento de San Francisco.
            El eco de estas medidas llegarían a San Fernando hasta tal punto que las” Monjas de la enseñanza”, Compañía de María, temieron correr la misma suerte de las religiosas gaditanas. En efecto, el día 8 de diciembre niñas y monjas vieron como los propios cantonales protegían el convento ante la orden de expulsión. Sin embargo, El grito de  “ a estas monjas no se les hace ná que a mi chiquilla le dieron el año pasao un vestío” y el pregón de los cantonales propagándo a coro la bondad de las monjas, sirvieron  para que, meses más tarde, las religiosas  pudieran continuar con la enseñanza[3].




[1] La Rebelión cantonal (o Revolución cantonal) fue una insurrección que tuvo lugar durante la Primera República Española entre julio de 1873 y enero de 1874. Sus protagonistas fueron los republicanos federales "intransigentes" que querían instaurar inmediatamente la República Federal de abajo arriba sin esperar a que las Cortes Constituyentes elaboraran y aprobaran la nueva Constitución Federal, tal y como defendía el presidente del Poder Ejecutivo de la República Francisco Pi y Margall, apoyado por los sectores "centrista" y "moderado" del Partido Republicano Federal
[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_C%C3%A1diz
[3] Clavijo S. La ciudad de San Fernando. 1961. Pág 243-244

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