Una vez qué ya conocemos porque se le puso el nombre al
primer colegio de propiedad municipal, Manuel Roldán o Placilla (ver entrada
del 22 de febrero), continuaremos con las vicisitudes de la escuela.
Recordamos que el proyecto de obra se presentó en 1883,
sin embargo no se pudo realizar en esa fecha por falta de presupuesto. Serían
cuatro años más tarde cuando Manuel Roldán propuso al cabildo la construcción
de la escuela. Eso sería posible porque en los presupuestos de Ayuntamiento
había un superávit de 25.724 pesetas[1].
El 14 de septiembre de 1889 se acordaría que la subasta
para la construcción del edificio se debía de realizar en un plazo de seis
días. El edil que formaría parte del tribunal que debería presidir la subasta
fue Ricardo Álvarez Ramírez, que a la sazón era presidente de la comisión de Hacienda.
La obra sería asignada a Antonio López Rodríguez con un presupuesto de 75.156
pesetas. (se había incrementado, desde el año 1883, en 2.576 pesetas)[2].
Sin embargo, el coste de la obra arrojaría una cifra cercana a 111.000 pesetas.
El desfase entre la cantidad presupuestada y la real ocasionó un acalorado
enfrentamiento, zanjando la discusión el
Alcalde:
“…
como los aumentos de obras están justificados y dado que los cimientos y demás
están a la vista no creo que existan responsabilidades dado que los aumentos de
obras son inevitables algunas veces y el contratista está obligado a
ejecutarla…”
En 1891 existían en San Fernando, según se
menciona en las actas de la Junta Local de Instrucción[3],
estas escuelas:
1.-La de Santa Teresa de Jesús y San Servando y San
Germán que ocupaban el recién construido edificio en la Placilla Vieja o Manuel
Roldán. La primera de niñas ( con entrada por la calle Escaño) y la segunda de
niños (que entraban por la calle Marconi). Asistían a ella 230 alumnos e igual
número de alumnas.
2.-La de Ntra. .Sra. del Carmen situada en la calle
Carretas. Con una matrícula de 130 alumnos.
3.-La de San José emplazada en los bajos del
Ayuntamiento. Con la asistencia de 80 alumnos.
4-.La de San Francisco localizada en la antigua escuelita
de los franciscanos. A la que acudían 40 alumnos.
En todas las escuelas se harían mejoras, valga como
ejemplo, las que se hicieron en la escuela de San José por un importe de
7.010,14 pesetas. La preocupación del Cabildo, en aquellas fechas, por la
enseñanza era patente como ponía de manifiesto el informe referido a la
viabilidad de que todos los barrios de la Isla tuvieran escuelas:
“…Para que el sacrificio que supone
el sostenimiento de escuelas de el resultado que el pueblo tiene derecho a
esperar, menester es que se encuentren entre sí (escuelas) equidistantes y
establecidas en los barrios donde necesidad exista de ello…”
Obviamente eran
otros tiempos, pero la preocupación por la Instrucción de los niños y niñas
debería ser una ocupación de todos los políticos, en todos las épocas. ¿Existe
en la actualidad?
Tan sólo por la educación
puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la
educación hace de él. (Manuel Kant)
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