jueves, 2 de mayo de 2013


            Cuantitativamente los locales de las escuelas públicas de San Fernando no presentaron modificación a lo largo de este periodo que analizamos. Con la graduación de las escuelas si se incrementaría el número de aulas habilitadas, sin embargo, la Ciudad aún era deficitaria en centros oficiales de enseñanza primaria. Consciente de ello era el cabildo que estudiaba todas las posibilidades económicas para la creación de nuevos grupos escolares. La oportunidad surgiría al amparo de un Real Decreto[1]. Éste concedía un crédito extraordinario de seiscientas mil pesetas, dividido en dos plazos, destinado primero a la construcción de un edificio para escuela, cuyo presupuesto no excediera de veinticinco mil pesetas. Fijaba, además, dos requisitos al Ayuntamiento que lo solicitara: debía facilitar un solar y anticipar una parte del total del presupuesto de la obra.
            Basándose en esta subvención del Gobierno, la Junta Local de Instrucción aportaría la idea de establecer un nuevo centro escolar en la plaza de Quintanilla.
“…Debe aprovecharse las facilidades que se obtienen y proporciona el Estado, ya por tratarse de mejoras en el importante ramo de la instrucción pública, ya porque significa la ocupación del personal obrero de la localidad, y ya también porque reportaría economías de alquileres de edificios que hoy se paga; y aparte de esto la imperiosa necesidad de un grupo de escuelas en el populoso barrio del Cristo, donde se propone su edificación…”
            En este barrio sólo estaba establecida la escuela privada del Cristo  que estaba dirigida por Eloísa Escaldón.
            Tuvieron que pasar varios años para que este proyecto se hiciera realidad con el nombre oficial de Grupo Escolar Alférez de Navío Varela y del que hablaremos cuando cronológicamente le corresponda.
            El éxito que alcanzó la graduación de la escuela de San Servando y San Germán motivaría al edil Baldomero Gutiérrez Alonso a estudiar la posibilidad de graduar todos los locales dedicados a la enseñanza de San Fernando. En un informe  que presentaría al Cabildo analizaba todas las ventajas que podían suponer este proyecto, sobre todo en lo referente al ahorro en las arcas del municipio. Según sus cálculos el erario se vería beneficiado en seis mil novecientas ochenta pesetas.
            San Fernando, en esta época, no escapaba de la situación que oscurecía el panorama en la economía del obrero cuyos hijos eran los usuarios de las escuelas públicas: inflación, encarecimiento de los productos básicos, disminución del poder adquisitivo de los salarios…, eran las características de la sociedad del momento y lo que llevaría al maestro Francisco Madrid Flores, tomando como ejemplo las Cajas escolares francesas[2], a pedir una subvención al Ayuntamiento para que sus alumnos pudieran comprarse ropa y calzado.
            Para terminar, hagamos un recuento de las escuelas que existían en San Fernando al terminar la primera década del siglo XX:
            Escuelas públicas: 9
            Escuelas particulares: 18
            Escuelas con el patrocinio de órdenes religiosas:
·        Hermanos de la Doctrina Cristiana (de niños)
·        Monjas de la Compañía de María (de niñas)
·        Carmelitas de la Caridad (de niñas)


[1] Real Decreto del 19 de octubre de 1916
[2] Estas Cajas, creadas en Francia por la Ley de 1867, existían en todos los municipios franceses y se dedicaban a conceder recompensa a los alumnos, distribuyendo socorro entre los menos favorecidos económicamente.

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