Tras una fuerte
crisis económica, Espartero dimite y finaliza el bienio progresista. La reina
encargaría la formación de un nuevo gobierno a la Unión Liberal, dirigida por
O'Donnell. Progresistas, unionistas y moderados mantenían cierto consenso sobre
las líneas fundamentales del sistema educativo. Era preciso acabar con las
continuas reformas educativa (ver tabla
adjunta). Claudio Moyano, ministro de Fomento, formularía entonces una ley
de bases que tuviera amplia aceptación para evitar así interminables debates en
el Congreso, ¿ha cambiado algo? o seguimos igual.
Mediante la mencionada Ley se obligaba
a una enseñanza Elemental: de 6 a 9 años, gratuita y “para los más pobres que lo certifiquen”, además las
escuelas públicas se sostendrían con fondos municipales y en los pueblos de más
de 500 habitantes debería de haber una escuela elemental de niños y otra de
niñas.
En marzo de 1853 los ediles del Ayuntamiento
de San Fernando, en cabildo ordinario, tratarían dos asuntos relacionados con
la enseñanza: el primero sería una petición del Regidor Síndico “..el ayuntamiento debe ocuparse del estado
en que se encuentran las escuelas públicas, faltando entre otras cosas libros
en la de niños y privada la de niñas de casi todo el mueblaje y útiles…” y
la segunda sería el escrito de una petición de un maestro expresando todo lo
que le faltaba en la escuela. Consta que la petición sería atendida pero, el
docente recibió este extraordinario “…el
Cuerpo Capitular ha visto con desagrado que el pedido no está en relación con
el poco adelanto de los niños en su escuela y le recuerda que los exámenes
públicos serán en julio…”[1]. Ayer
como hoy, también se culpaba del fracaso escolar el maestro.
San Fernando en 1854, teniendo en
cuenta que escuela era el equivalente a lo que actualmente se conoce como aula,
tenía tres escuelas públicas elementales de propiedad municipal, localizadas en:
bajos de la Casa Capitular ( en la fotografía
de Quijano se puede apreciar la situación de la primitiva escalera de la Casa
Consistorial y los bajos de la misma), en la casa de Madariaga y en la
calle Jesús y María, dos eran de niños y regentadas por Cristóbal Sánchez Angulo y
Manuel Ortiz Montes y una de niñas cuya maestra era Dolores Chapela. Sin
embargo, las condiciones de una de las escuelas de niños no era las apropiadas
para la docencia si tomamos como prueba el escrito que el Inspector de
educación presentó en el Ayuntamiento: “…el local en el que está establecida no presta la
capacidad necesaria para contener el número de niños que concurren a ella
porque hacinados los niños en una habitación tan estrecha, ni es conveniente
para la salubridad de ellos, ni el maestro puede con facilidad enseñar; así que
nunca producirá buenos resultados…” en el mismo escrito recomendaba “…considero preciso aumentar las escuelas
hasta el número de dos de cada sexo, y una superior no tan sólo con el fin de
conseguir el objeto propuesto sino también cumplir lo prevenido en la
legislación vigente…”[2]
En el próximo blog comentaremos las
vicisitudes de estas escuelas, dos de los locales los tenía el Ayuntamiento en régimen de alquiler, hasta que se decidió construir
la primera escuela de propiedad municipal: Colegio Manuel Roldán o la Placilla
Vieja.
Reformas educativas habidas desde la Constitución de 1812
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Año
|
Régimen
político
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Plan
Educativo
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1820-1823
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Trienio Liberal
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1823
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Absolutistas
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Colomadre
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1836
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Liberales
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Duque de Rivas
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1838
|
Liberales Radicales
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Someruelo
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1841
|
Prograsistas
|
Infante
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1845
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Moderados
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Pidal
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1855
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Progresistas
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Alonso Martínez
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Que interesante!!
ResponderEliminarFelicidades por tu blog, me alegro un montón.que gracias a ti,nos iremos enterando de la historia de la Isla. Un besazo primo!
Gracias, prima
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