jueves, 17 de enero de 2013


Tras una fuerte crisis económica, Espartero dimite y finaliza el bienio progresista. La reina encargaría la formación de un nuevo gobierno a la Unión Liberal, dirigida por O'Donnell. Progresistas, unionistas y moderados mantenían cierto consenso sobre las líneas fundamentales del sistema educativo. Era preciso acabar con las continuas reformas educativa (ver tabla adjunta). Claudio Moyano, ministro de Fomento, formularía entonces una ley de bases que tuviera amplia aceptación para evitar así interminables debates en el Congreso, ¿ha cambiado algo? o seguimos igual.
          Mediante la mencionada Ley se obligaba a una enseñanza Elemental: de 6 a 9 años, gratuita y “para los más pobres que lo certifiquen”, además las escuelas públicas se sostendrían con fondos municipales y en los pueblos de más de 500 habitantes debería de haber una escuela elemental de niños y otra de niñas.
          En marzo de 1853 los ediles del Ayuntamiento de San Fernando, en cabildo ordinario, tratarían dos asuntos relacionados con la enseñanza: el primero sería una petición del Regidor Síndico “..el ayuntamiento debe ocuparse del estado en que se encuentran las escuelas públicas, faltando entre otras cosas libros en la de niños y privada la de niñas de casi todo el mueblaje y útiles…” y la segunda sería el escrito de una petición de un maestro expresando todo lo que le faltaba en la escuela. Consta que la petición sería atendida pero, el docente recibió este extraordinario “…el Cuerpo Capitular ha visto con desagrado que el pedido no está en relación con el poco adelanto de los niños en su escuela y le recuerda que los exámenes públicos serán en julio…”[1]. Ayer como hoy, también se culpaba del fracaso escolar el maestro.
          San Fernando en 1854, teniendo en cuenta que escuela era el equivalente a lo que actualmente se conoce como aula, tenía tres escuelas públicas elementales de propiedad municipal, localizadas en: bajos de la Casa Capitular ( en la fotografía de Quijano se puede apreciar la situación de la primitiva escalera de la Casa Consistorial y los bajos de la misma), en la casa de Madariaga y en la calle Jesús y María, dos eran de niños y  regentadas por Cristóbal Sánchez Angulo y Manuel Ortiz Montes y una de niñas cuya maestra era Dolores Chapela. Sin embargo, las condiciones de una de las escuelas de niños no era las apropiadas para la docencia si tomamos como prueba el escrito que el Inspector de educación presentó en el Ayuntamiento: “…el  local en el que está establecida no presta la capacidad necesaria para contener el número de niños que concurren a ella porque hacinados los niños en una habitación tan estrecha, ni es conveniente para la salubridad de ellos, ni el maestro puede con facilidad enseñar; así que nunca producirá buenos resultados…” en el mismo escrito recomendaba “…considero preciso aumentar las escuelas hasta el número de dos de cada sexo, y una superior no tan sólo con el fin de conseguir el objeto propuesto sino también cumplir lo prevenido en la legislación vigente…”[2]
          En el próximo blog comentaremos las vicisitudes de estas escuelas, dos de los locales los tenía el  Ayuntamiento en régimen de alquiler, hasta que se decidió construir la primera escuela de propiedad municipal: Colegio Manuel Roldán o la Placilla Vieja.

Reformas educativas habidas desde la Constitución de 1812
Año
Régimen político
Plan Educativo
1820-1823
Trienio Liberal

1823
Absolutistas
Colomadre
1836
Liberales
Duque de Rivas
1838
Liberales Radicales
Someruelo
1841
Prograsistas
Infante
1845
Moderados
Pidal
1855
Progresistas
Alonso Martínez


[1] Páez Fernández,M. La Instrucción Pública en San Fernando:1851-1891, 1989.pág 25
[2] Opus cit.

2 comentarios:

  1. Que interesante!!
    Felicidades por tu blog, me alegro un montón.que gracias a ti,nos iremos enterando de la historia de la Isla. Un besazo primo!

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